- Una vez libre, expresidente planea completar sus memorias, redactar un ideario para Fuerza Popular y permanecer ajeno al día a día político.
(Expreso) Dos cosas preocupan en estos momentos a Alberto Fujimori, cuando todas las señales apuntan a un inminente indulto humanitario que le permitiría salir en libertad: el destino de los gallos de pelea que cría en el penal de la Diroes y el futuro del movimiento que fundó en los 90 y que tras sucesivas mutaciones se ha convertido en Fuerza Popular (FP).
Fuentes que conversaron con EXPRESO a condición de anonimato señalan que respecto a los gallos, Fujimori se ha resignado a desprenderse de ellos y repartirlos entre algunos de sus custodios, en señal de agradecimiento.
En cambio, sobre el porvenir del partido fujimorista, no hay un ápice de conformismo en el expresidente. Tiene muy claro que FP requiere de un retorno a las raíces, para que, en sus palabras, vuelva a ser un partido liberal con sensibilidad social. Que no es lo mismo que ‘caviarizarse’, ha dicho a algunos de quienes lo frecuentan. Y mucho menos, simpatizar con políticas que rozan la delgada línea roja que conduce al estatismo, o al concepto del Estado empresario. Rasgos, dice a visitantes con los que suele enfrascarse en reflexiones políticas, que ha detectado en FP desde la última y caldeada campaña electoral y, en especial, en algunas iniciativas legislativas de la bancada naranja.
“CANDADO” AUTOIMPUESTO
Pero tanto las memorias como el ideario se encuentran a medio hacer y Fujimori considera que un entorno más distendido, fuera del penal, le insuflará el vigor necesario para completar lo que –junto con algunos cuadros que ha pintado en reclusión, entre ellos uno en el que luce sonriente la banda presidencial– será su legado a la posteridad.
En otras palabras, el “candado” extraoficial que el presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) tendría pensado poner al indulto humanitario (que Fujimori se abstenga de participar activamente en política) ya se lo había autoimpuesto el exmandatario tiempo atrás.
Quizá, aún está en duda, envíe un saludo de agradecimiento al Gobierno de PPK por las redes sociales, en el que invocaría a la unidad nacional, pero nada más. Y eso debido a que, al cabo de prolongadas reflexiones, Fujimori llegó a la conclusión de que su papel en estas circunstancias no es convertirse en árbitro de la disputa entre Keiko y Kenji –que han llegado al punto de turnarse en las visitas a la Diroes para así no cruzar palabra entre ellos– ni en el día a día menudo de la bancada y sí más bien emular el retiro de Charles de Gaulle para escribir.
Solo que no habrá un bucólico Colombey les Deux Églises para Fujimori. Apenas un departamento o casita en el mesocrático Pueblo Libre, por la cercanía a la clínica Centenario Peruano Japonesa que, intuye, deberá visitar a menudo pese a estar libre. Con el reloj biológico a cinco o diez minutos de la medianoche, Alberto Fujimori sabe, y así lo ha dicho a uno de sus visitantes, que si Fuerza Popular le pertenece a su hija Keiko, el fujimorismo, entendido como esencia, le pertenece a él.
¿DE VERAS NO ESTÁ EN LA AGENDA?
La inminencia de la gracia presidencial que otorgaría PPK a Alberto Fujimori ha sido cubierta por una bruma de declaraciones oficiales que, a primera vista, parecerían indicar que nada se avizora.
Por ejemplo, el ministro de Justicia, Enrique Mendoza, indicó ayer que el tema del indulto “no está en la agenda” del Gobierno. Mas, como bien saben los marineros, un ojo avizor puede detectar lo que hay al otro lado de la niebla.
Y es que Mendoza –a su salida del Congreso de la República, a donde llegó para participar en la sesión solemne por su 195 aniversario– en realidad dijo a la prensa que a la fecha “no hay ningún pedido de indulto, anoten eso”. Y los reporteros, obedientes, lo anotaron y difundieron.
Esto, por supuesto, es una sibilina manera de evadir el tema con una media verdad. Cierto que no existe ningún pedido de indulto, procedimiento ya ensayado sin éxito por los hijos de Fujimori durante el Gobierno de Ollanta Humala. Pero el titular del Minjus calló astutamente (y los reporteros no repreguntaron) respecto a un indulto humanitario, que es una gracia presidencial que no requiere de solicitud alguna, a diferencia del indulto a secas.
Mucho más clara, para aquellos cronistas veteranos y analistas con oído atento, fue la premier Mercedes Aráoz en su presentación la noche del miércoles en el programa ‘Todo se sabe’ de Milagros Leiva.
Tras repetir el mantra de que el indulto no está en la agenda del Gobierno, la presidenta del Consejo de Ministros acotó que, no obstante, “esa es únicamente una decisión del Presidente [Kuczynski]”.
“Yo voy a respetar plenamente la decisión del Presidente [Kuczynski] y además, si se trata de un indulto humanitario, sería yo una persona muy mala para que si una persona que está muy grave o enferma me niegue a que lo atiendan, no podría ser tan injusta”, declaró la premier. A buen entendedor…
EN OCTUBRE SÍ HAY INDULTOS
De manera que todo indica que Alberto Fujimori saldría en libertad en octubre próximo, y para tal fin se han efectuado una serie de conversaciones entre personas muy allegadas al encarcelado exmandatario y personal de confianza del jefe de Estado, Pedro Pablo Kuczynski (PPK).
Una pieza fundamental en esta historia es el parlamentario independiente Roberto Vieira.
Fuentes del Congreso señalaron que Vieira, al igual que el propio Kenji Fujimori, han sostenido varias entrevistas con personas de toda la confianza de PPK, con el objetivo de lograr el indulto humanitario a favor del exmandatario, debido a lo precario de su salud, pues sufre un cuadro de fribrilación auricular rítmica, condición cardiaca que lo ha llevado varias veces a ser internado.
Vieira, quien nunca escondió su cercanía con el exmandatario, fue hasta el jueves 14 de septiembre, uno de los colaboradores del sector “kenjista”, para conseguir el indulto por razones humanitarias. Sin embargo las dudas de Kenji Fujimori para abandonar la bancada de Fuerza Popular (FP) ante el poco interés de su lideresa y hermana Keiko Fujimori en ver libre a su padre, lo cansaron.
Cabe indicar que durante esos días, el Tribunal Constitucional (TC) ya había hecho público el fallo en contra de la Ley Antitránsfuga, por lo cual aquellos parlamentarios que quisieran formar nuevas bancadas podían hacerlo hasta la puesta en marcha de la Ley de la Banca Mixta, aprobada por el Congreso y que le ponía un candado a esta posibilidad.
Los congresistas independientes como Roberto Vieira y Patricia Donayre guardaban la secreta esperanza de que Kenji formara su propia agrupación política ante la separación de los hermanos. Tras él se irían más de 20 fujimoristas con lo que se dejaba sin mayoría a Fuerza Popular, pero Kenji retrocedió a última hora.
“Ese día [14 de septiembre], Roberto [Vieira] se fue a Palacio de Gobierno y habló con dos asesores de total confianza de PPK y les pidió que le dijeran al mandatario que él ya no sería uno de los negociadores, ya que el indulto no tenía cuando concretarse, y les pidió que le solicitaran al mandatario de su parte que hablara (vía Skype o telefónicamente) con Alberto Fujimori para expresarle su predisposición a concederle el indulto humanitario”, indicaron las fuentes.
EL FACTOR PAPAL
De acuerdo a lo señalado por los informantes, la conversación entre PPK y Alberto Fujimori se habría producido vía telefónica la semana pasada, es decir antes de que PPK viajara a Roma para reunirse con el Papa Francisco en el Vaticano.
Tras todos estos hechos, el mandatario se habría convencido de la necesidad de otorgarle la gracia presidencial a Fujimori, por su deteriorada salud y ante la salida del Gabinete de Marisol Pérez Tello, quien se oponía de manera férrea a esta posibilidad.
Hasta el momento y según las mismas fuentes, el indulto se le otorgaría a Fujimori luego de que PPK retorne de visitar al Papa Francisco y en medio de los partidos de fútbol que sostendrá el Perú con miras a clasificar al Mundial Rusia 2018.
Las fuentes indicaron que para evitar una posible confrontación política, uno de los temas que trataría PPK con el Papa Francisco es precisamente el indulto a Alberto Fujimori, con el objetivo de que el Sumo Pontífice intervenga con un mensaje de reconciliación y de perdón entre todos los seres humanos.
POLÍTICOS A FAVOR
La legisladora independiente Yeni Vilcatoma, quien hasta antes de ingresar al Parlamento era conocida por su renuencia a una posible liberación de Alberto Fujimori, afirmó a EXPRESO que el Ejecutivo ha dado muestras de querer indultar al exmandatario y opinó que si quiere darle esa gracia debe hacerlo de una vez.
“El indulto es una medida que ya se debe dar, el Ejecutivo ha dado muestras que está en ese camino y si lo va a hacer que lo haga de una vez para que ese tema sea zanjado”, sostuvo la exprocuradora.
En su opinión, la mejor oportunidad que tuvo el presidente Kuczynski para liberar a Alberto Fujimori fue el día de la conmemoración de la captura del cabecilla terrorista, Abimael Guzmán.
“El Gobierno ha perdido la mejor oportunidad para dar el indulto que fue cuando se cumplieron los 25 años de la captura de Abimael Guzmán. Ese es un tema que todos los peruanos conocemos y que se dio en su Gobierno. Esa fue la mejor oportunidad que, incluso, hubiera generado una reconciliación que habría, tal vez, evitado todo el conflicto posterior”, manifestó.
Por su parte, la congresista de Fuerza Popular (FP), Rosa Bartra, dijo que está en manos de PPK otorgar el indulto, mientras que su colega de bancada Héctor Becerril pidió al Ejecutivo no tocar el tema de la posible liberación de Alberto Fujimori cada vez que al Gobierno se le ocurre.
“Si eso [el indulto humanitario] tiene que darse, ojalá que se dé, pero creo que seguir alentando ese tema cuando no hay nada concreto con el Presidente, no es correcto. Espero que cuando el Presidente [Kuczynski] tome la decisión, salga y lo diga, mientras que eso no pase, no se debe tocar el tema”, añadió Héctor Becerril.
CUERDAS SEPARADAS
A su turno, el oficialista Juan Sheput dijo que la bancada de Peruanos por el Kambio (PpK) apoyará la decisión que tome el mandatario con respecto a la liberación de Alberto Fujimori.
“En la reunión [de bancada] en la que yo participé, he tenido la oportunidad de señalarle al Presidente [Kuczynski]: ‘señor presidente, usted medite, reflexione y la decisión que usted tome va a ser apoyada por nosotros’”, indicó.
Agregó que la disposición de indultar al expresidente y el enfrentamiento entre los hermanos Fujimori son temas diferentes y van por “cuerdas separadas”.
“La posición que pueda tener Kenji Fujimori en relación con Keiko Fujimori pertenece a Fuerza Popular y no nos metemos en eso. Y a partir de eso, el tema del indulto va por cuerdas separadas; tiene que ver con lo humanitario, con el estado de salud de Alberto Fujimori, pero sobre todo con la decisión del Presidente [Kuczynski]”, enfatizó Sheput.
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